jueves, 3 de noviembre de 2011

¿Qué es para mí el fútbol?

Mi madre quiso definirme el fútbol como un deporte de 22 tíos corriendo detrás de una pelota; un alemán dijo que era un deporte de 11 contra 11, que crearon los ingleses y que siempre ganaban los alemanes; para los brasileños, una fiesta, casi un baile con el balón; pero, ¿Para mí? ¿Qué es para mí el fútbol?
Preparar la bolsa por la noche, dormir soñando con el partido del día siguiente, con la alineación que será la titular; despertar a mi padre 2 horas antes de lo previsto, desayunar lo justo, los nervios previos en el vestuario, la charla técnica, el ''vamos, chavales'' , apretarse los cordones de las botas, pisar el césped humedecido, recién regado; un escalofrío por la espalda, otra vez esos nervios, el pitido del árbitro, saber que 11 somos un equipo, que yo dependo de 10 y esos 10 dependen de mí. Luchar cada balón, animar a los míos, el sabor amargo del gol en contra, el dulce premio de que lo marque tu equipo, llorar tras la derrota y celebrar la victoria.Sabor a domingo por la tarde aunque sea miércoles, estadios llenos.
Podría seguir nombrando aspectos futbolísticos y sus consecuencias, la chilena, la pared, el ''penalti y expulsión''... ; pero aún así me seguiría quedando lejos de explicar el fútbol para mí, deporte donde no importa ser blanco o negro, donde ser viejo o joven solo es un discriminativo para las diferentes subdivisiones del fútbol base, donde la esencia no está en el Madrid o el Barsa ni en sus millones, sino en los clubes pequeños, en los barrios, en los pueblos, en los que entrenan sin cobrar, en los campos de tierra, en los niños detrás del último balón del partido, en el esfuerzo, en el sufrimiento y en su impagable alegría; porque al final de todo, tras sus muchas instrucciones técnicas, sus muchos millones y sus incontables seguidores de diferentes nacionalidades, se encuentra la misma alegría y exaltación en todo el mundo al celebrar un gol de su equipo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario